A MAGAZINE OF ZEN AND THE ARTS

Pedro Cruz Pacheco – Oaxaca, Mexico. Acrylic on canvas.

Editor’s note:
Over this past year I re-encountered a part of myself that I had long lost, forgotten, neglected. This encounter took many forms and engendered much inner tumult and some outer change. Because I am spiraling into this old encounter at a new, specific moment in my life, there is a difference, always a space, even an impossibility, inside of it. This space brings up sadness. Also frustration, sometimes wonder – but mostly sadness. A disruption that can’t be closed off in the manner I desire. When I meet this disruption, this painting helps me. I bought it a little impulsively in a local coffee shop a few months ago. Then I cut off communication (mutually, amicably, gently) with the person who inspired its purchase. When I look at it, it helps me with that loss, through its slightly off-balance beauty, its radiant hopelessness. The way the birds feel both lush and weightless, the way the beaks barely touch the lips, and the lips hover beneath, separate from, the luminous star. An impossibility. A soft, bright surrender.  – AER

 

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Nota del editor (translated by Virginia Filip):
Durante el año pasado, volví a encontrarme con una parte de mí que había perdido, olvidado, descuidado. Este reencuentro tomó diferentes formas y engendró un gran tumulto interno y algunos cambios externos. Debido a que estoy yendo en espiral hacia este antiguo encuentro en un momento nuevo y específico de mi vida, hay una diferencia, siempre hay  espacio, incluso una imposibilidad, dentro de él. Este espacio me trae tristeza. También frustración, a veces asombro, pero sobre todo tristeza. Una ruptura que no  puede cerrarse de la manera que deseo. Cuando me encuentro con esta disyuntiva, esta pintura me ayuda. Lo compré un poco impulsivamente en una cafetería local hace unos meses. Luego corté la comunicación (mutuamente, amigablemente, suavemente) con la persona que me inspiró comprarla. Cuando lo miro, me ayuda con esa pérdida, a través de su belleza ligeramente desequilibrada, su desesperanza radiante. La forma en que los pájaros se sienten exuberantes e ingrávidos, la forma en que los picos apenas tocan los labios y los labios flotan ahí abajo, separados,  la estrella brillante. Una imposibilidad. Un dejarse ir suave y luminoso.  – AER